Un sistema de vientos normales a moderados comenzará a afectar la cordillera de las regiones de Antofagasta y Atacama desde la tarde de este sábado 16 de mayo, extendiéndose hasta el lunes 18 por la tarde, según informó la Dirección Meteorológica de Chile.
¿Qué tan fuertes serán los vientos?
Los vientos alcanzarán intensidades normales a moderadas en las zonas cordilleranas, lo que significa ráfagas que pueden complicar actividades al aire libre y el transporte de carga liviana. Aunque no se esperan vientos extremos, la persistencia del fenómeno por tres días consecutivos requiere atención especial.
¿Qué zonas se verán afectadas?
El evento se concentrará específicamente en la cordillera de Antofagasta y Atacama. Si manejas por rutas cordilleranas o trabajas en faenas mineras de altura, debes considerar estos vientos en tu planificación. Las zonas costeras y valles no se verán significativamente afectadas.
¿Qué riesgos pueden presentarse?
Los principales riesgos incluyen dificultades para vehículos de perfil alto, especialmente camiones con carga liviana o remolques. También puede haber levantamiento de polvo y arena en caminos no pavimentados, reduciendo la visibilidad. Las actividades de construcción o montaje en altura podrían verse complicadas.
¿Cómo prepararte para estos vientos?
Si vas a transitar por zonas cordilleranas:
- Revisa que tu vehículo no transporte objetos sueltos en la carrocería
- Reduce la velocidad y mantén ambas manos en el volante
- Evita adelantamientos innecesarios en rutas expuestas
- Si conduces motocicleta o bicicleta, extrema las precauciones
- Asegura bien carpas, toldos y estructuras temporales en campamentos mineros
Para trabajadores en altura, coordina con supervisores sobre posibles suspensiones de faenas expuestas al viento.
¿Qué viene después del lunes?
Según las proyecciones meteorológicas, los vientos deberían comenzar a calmarse gradualmente desde el martes 19 de mayo. Sin embargo, mantente atento a actualizaciones de la Dirección Meteorológica de Chile, especialmente si trabajas en sectores cordilleranos donde pequeños cambios en las condiciones pueden tener mayor impacto.