Un sismo de magnitud 6.6 registrado este domingo en el océano Pacífico, cerca de Tonga, no representa riesgo de tsunami para Chile, confirmó el Servicio Hidrográfico y Oceanográfico de la Armada (SHOA).
El movimiento telúrico fue ubicado por organismos chilenos a 699 kilómetros al noreste de Nukualofa, la capital de Tonga, en una zona de alta actividad sísmica del Pacífico conocida como el Anillo de Fuego.
Monitoreo permanente del SHOA
Tras el registro del sismo, el SHOA activó sus protocolos de evaluación para determinar si el evento podría generar un tsunami que afectara las costas chilenas. Después del análisis técnico correspondiente, la institución descartó cualquier riesgo para el territorio nacional.
Esta evaluación se basa en factores como la profundidad del sismo, su magnitud, la distancia desde Chile y las características del fondo oceánico en la zona del epicentro. Un sismo de magnitud 6.6 puede ser considerable, pero su ubicación y profundidad determinan si tiene potencial tsunamigénico.
¿Por qué algunos sismos generan tsunamis y otros no?
No todos los movimientos telúricos en el océano producen tsunamis. Para que se genere una ola destructiva, el sismo debe cumplir ciertos requisitos: ocurrir bajo el océano o cerca de la costa, tener una magnitud superior a 7.0 generalmente, ser superficial (menos de 70 kilómetros de profundidad) y provocar un desplazamiento vertical significativo del fondo marino.
En este caso, aunque el sismo alcanzó magnitud 6.6, las características del evento no reunían las condiciones necesarias para generar un tsunami que pudiera impactar las costas chilenas, ubicadas a miles de kilómetros del epicentro.
Sistema de alerta temprana
Chile cuenta con uno de los sistemas de monitoreo sísmico y de tsunamis más avanzados del mundo, debido a su ubicación en una zona altamente activa desde el punto de vista geológico. El SHOA mantiene vigilancia permanente de la actividad sísmica en el Pacífico y coordina con organismos internacionales para evaluar cualquier amenaza.
Si vives en zonas costeras, es importante que conozcas las rutas de evacuación hacia zonas altas y mantengas preparado un kit de emergencia. Aunque en esta ocasión no hubo riesgo, la preparación es clave para enfrentar futuros eventos que sí puedan representar una amenaza.
El monitoreo continúa activo para cualquier réplica o nuevo evento sísmico en la región del Pacífico que pueda requerir una nueva evaluación de riesgo.
Basado en información de La Tercera